Estimado empresario, el título de este artículo reproduce el del libro de Alfred Chandler (1918-2007) del año 1977, la versión en español del que acaba de publicarse la la editorial Belloch dentro de la colección Esade fondo. El autor, titular de la cátedra de Historia Empresarial en la Harvard Business School desde 1971, explica, como en EEUU, la empresa moderna reemplazó los mecanismos del mercado en la coordinación de las actividades económicas y en la asignación de los recursos , y como en muchos sectores industriales, la mano visible de la gestión empresarial sustituyó a lo que Adam Smith había denominado la mano invisible de las fuerzas del mercado.
La empresa moderna, embrión de la gran corporación de hoy, aparece en el periodo que va desde 1840 hasta antes de la Primer Guerra Mundial, cuando toman forma las compañías de ferrocarril, surgen compañías de barcos a vapor, sistemas de comunicación urbanos , el servicio postal, el telégrafo y el teléfono, coincidiendo con el inicio de la conquista del oeste, es decir, cuando "la nueva tecnología y los mercados en expansión permitieron la circulación, sin precedentes históricos, de un elevado volumen de mercancías a gran velocidad ". En esta empresa, en Chandler, le llama también empresa gerencial, ya que deja de estar gestionada por los propietarios y pasa a serlo por asalariados expertos que darán lugar a una nueva clase profesional: la de los directivos y mandos intermedios.
Durante el siglo XX, los más altos ejecutivos de esa nueva clase profesional se han convertido en una auténtica clase dominante con intereses propios: dinero (salario), poder y prestigio social. Normalmente viven en conflicto con los accionistas, pero, en la mayoría de los casos, los intereses y los conflictos se gestionan civilizadamente. Pero hay una minoría de estos ejecutivos que, o bien quieren todo el pastel - incluso el de los accionistas -, o bien están dispuestos a hacer el negocio que sea necesario para que el pastel sea más grande, porque, aunque repartiéndose el , ellos ganarán más. Esta minoría es la que en 2001 provocó la crisis corporativa representada por Enron, la que hoy ha provocado la escandalosa crisis financiera y la que normalmente ha protagonizado los casos de más inmoralidad del sistema.
Se podrá intentar regular diferentes ámbitos del sistema vía códigos, normas o leyes, pero al final todo dependerá de cómo se ejerza el control desde el consejo de administración de esta empresa moderna y gerencial que tan bien describió en Chandler. La mano visible pide enfatizar los esfuerzos para mejorar el gobierno corporativo.
Josep Albet
Dossier Econòmic, 8-11-2008
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11/11/2008 a las 8:31
Buenos días José. Añadir mis reflexiones. Toda persona necesita el control adecuado, cuando fallan los reguladores, creyendo "en la irracionalidad de los mercados" para hacer equilibrio estamos equivocados.
Mi pregunta para todos es, ¿por qué los bancos centrales de todo, Tokio, London, Franfurt, Washington creyeron que todo funcionaba de forma adecuada?
Greenspan no controlar los bancos de inversión como Presidente de la reserva federal. Es decir cobró por un trabajo que no ha hecho. Su marketing personal fue fantástico. La mayoría de los ciudadanos creyeron como "masa de borregos" que todo estaba funcionando bien. Pocos pidieron nuevos escenarios posibles de crisis por el futuro que deberían hacer.
¿Dónde estaba el conocimiento de los estrategas? ¿Quiénes son los responsables de toda esta caótica situación? La masa continúa callada. El consumo nos aborregado de forma sutil. Ahora pagaremos como siempre hemos hecho sin saber que harán de nuestro dinero porque no podemos considerar que el Sistema se en pueda ir a tierra.
Te deseo un buen día !!!!!!!!!!!
11/11/2008 a las 21:45
Estimado José,
La realidad supera la ficción.
Evidentemente que si se ha llegado hasta donde aún no sabemos, es por la falta de control del juego limpio.
Seguramente pagaría los platos rotos los de siempre, y el resto a hacerse la foto.
Saludos y buenas noches.
18/11/2008 a las 23:59
Todos necesitamos de la norma, del marco legal sino tendemos a comernos más parte de la que nos toca (incluido de la que nos conviene). Siempre es bueno que alguien nos recuerde que aquello no está bien hecho o no del todo bien hecho. Entonces rectificamos, por convicción o por compulsión, y la cosas siguen "su orden natural".
La norma debe existir, pero los auditores también y las multas también y la justicia rápida también. Si uno falla el agujero del aprovecha ... el aprovechado. Además han de ser independientes. Uf, qué difícil todo!
¿Por qué no se vio? Hay tanto que se vio. Pero ya va bien. Todo el mundo quiere soluciones mágicas (un broker que nos hace guano millones de euros en la bolsa (a Betandwin quizás también les hubiera ganado);
un mercado hipotecario donde los impagados de nuestros clientes son borrados por intermediarios financieros mientras los financieros miran a otra lado. ¿Por qué? ¿Por qué todo el mundo lo hace y hay que alcanzar el objetivo anual para cobrar el variable). La otra vía es pesada, incierta y tal vez con resultados escasos ya medio plazo. Y claro, nada de todo eso ya no se lleva. Bueno, ahora ya veréis como algo se volverá a llevar.
A10.