Estimado empresario, desde hace ya un tiempo, los medios utilizan las posibilidades que ofrece Internet para que los ciudadanos puedan hacer consultas sobre diferentes temas. Uno de los que hoy son sobre la mesa es si Josep Guardiola, el actual entrenador del Barça B, ha de ser el entrenador del primer equipo o no. Te reconozco que no estoy muy metido en el tema, pero fue un amigo quien me explicó que en el programa de Josep Cuní se había hecho una encuesta de este tipo y que el resultado mayoritario había estado en contra. Me sorprendió un poco y me decidí a hacer un estudio de campo (martes por la noche): La Vanguardia, 1401 votantes, 71% no; El Periódico, 2666 votantes, 75% no; Sport, 7979 votantes, 62% no ; El Mundo Deportivo, en este caso da a escoger entre diferentes entrenadores: con 66.783 votantes, Guardiola obtiene un 5% de los votos. Motivos expuestos-se puede dejar también escrita la opinión-: falta de experiencia y antipatía, o bien respecto a él o bien respecto a quien lo nombra.
Desde el punto de vista futbolístico, el tema me es indiferente-sin preocuparse demasiado del Barça se vive bastante tranquila, pero desde un punto de vista social y profesional, no. Josep Guardiola tiene un currículum profesional -y su profesión es el fútbol-espectacular. Si alguien tiene que saber del negocio-y el negocio aquí es el vestuario, la directiva, los medios, el juego propiamente, etc .- es él. Hace una temporada que es entrenador en el mismo club que le quiere dar la nueva responsabilidad, es decir, ven como trabaja, como lo hace, independientemente del resultado, que en este caso está siendo bueno. La directiva y su presidente son cuestionados por los socios, qué interés tienen ellos en contratar a alguien que no sea el mejor para el puesto de trabajo? El candidato está empezando su carrera como entrenador, qué interés puede tener a contraer un riesgo tan elevado de cara a su futuro? En síntesis, estamos ante una toma de decisión en la que no hay ningún dato objetivo que no favorezca el nombramiento.
Ahora bien, los que opinan en contra, como decía, dan como argumento la falta de experiencia entrenando equipos de primera división. Esto, estimado colega, refleja miedo, poca ambición y conservadurismo, y, en definitiva, falta de confianza, porque de currículum tiene, y de sobra. O alternativamente también opinan que no les cae bien o no les cae bien Laporta y, por tanto, cualquier decisión suya no puede ser buena, lo que refleja una reacción emocional y sin lógica. Y con todo esto, exigentes, para que no se tolera la falta de resultados inmediatos. Estimado empresario, esto me recuerda demasiado el talante de la sociedad catalana de hoy, que no se atreve y / o que sólo funciona a base de emociones. Respecto al Barça, la directiva sabrá qué debe hacer, respecto a nosotros como sociedad, debemos hacer el esfuerzo de atrevernos y cambiar nuestro enfoque del mundo.
Josep Albet




















06/15/2009 a las 19:45
[...] Esto es casualidad, sino porque hace apenas un año publicaba aquel que titulé Atreverse. En mayo del 2008 argumentaba que la decisión de nombrar a Josep Guardiola entrenador del primer [...]