VERSIÓN EN ESPAÑOL DEL ARTÍCULO (by Google)
Se empiezan a oir títulos como “nuevo management”, la “innovación en management” o “innovar en la gestión”. Como no podía ser de otra manera, al management también le ha llegado la hora de la innovación. Pero hablar de innovación en este campo es una tautología, porque por sí mismo es innovación. Siendo la manera como las organizaciones obtienen sus resultados, como se explicaría, sino, que con la evolución tecnológica, económica y social del mundo aquelles hubieran sobrevivido? Como se explicaría, sino, que unas fueran más competitivas que otras? Obras como Historia de la gestión, de Daniel Wren (Ed. de Belloch), exposiciones como la de finales de 2007 organizada por Esade, Hacer Hacer, o la tesis doctoral del profesor Javier Nieto Santa, Estructura, estrategia y Conocimiento. Una lectura histórica de la política de gestión, nos permiten darnos cuenta de que el management es evolución y, en consecuencia, constante innovación. Y es innovación porque ha tenido que aportar soluciones a las dificultades y siendo esta su dinámica lógica, tiene sentido que hoy nos planteamos repensarlo, ya que los retos de la complejidad son retos nuevos.
Fue Gary Hamel que, en el 2007, cuestionó las prácticas vigentes del management en su conocido libro The future of management. La síntesis?: el objetivo del management es aumentar el esfuerzo humano y sumarlo para sacar más provecho de los individuos de lo que se podría esperar, proporcionándoles las herramientas adecuadas, los incentivos y las condiciones de trabajo para que esto sea posible . Las compañías obtienen una ventaja en el rendimiento cuando se inventan las mejores formas de aumentar y sumar esfuerzos, cuando traspasan la frontera de los éxitos individuales y colectivos. Este es el objetivo de la innovación en management. (Management 2.0).
Para llegar a esta conclusión estudió que hacían Whole Foods, capítulo que titula “crear una comunidad de propósito”, WL Gore, que lo enuncia como “construir una democracia innovadora” y Google, que lo encabeza con “determinación hacia un ventaja evolutiva “. Títulos tremendamente humanos, sociales y emocionales, pero coherentes con el enfoque que hace Hamel. Provocadora es también su explicación de por qué escogió estas empresas: “Mi finalidad al describir estos pioneros del management moderno no fue ponerlos como ejemplos de excelencia o grandeza. Mi objetivo fue demostrar que realmente es posible desafiar el management ortodoxo y hacer funcionar un negocio con éxito; que puedes ignorar la sabiduría del management convencional y enviar los productos a tiempo, satisfacer a los clientes más exigentes y proporcionar jugosos resultados “. En definitiva, el nuevo management debe centrarse en las personas. Esto invalida los sistemas y procesos que nos ha aportado hasta ahora? No necesariamente, o incluso, en ningún caso, pero no deben ser el centro. Lo principal es como conseguimos la comunión de esfuerzos de los individuos para, utilizando las herramientas de las que disponemos, alcanzar la ventaja de rendimiento. ¿Pero es realmente nuevo cuando hace décadas que se intenta resaltar la importancia de las personas dentro de las organizaciones? Sí, es realmente nuevo, porque hasta ahora su rol había sido el de factor de producción, a partir de ahora su rol es el de generador de conocimiento, fuente de la rentabilidad empresarial.
Pero tengámoslo claro: el nuevo management, hoy por hoy, no tiene recetas, hay casos prácticos que nos pueden inspirar y quizás dentro de unos años obtendremos ya modelos, pero no prescripciones. Y para compartir experiencias podemos ir a Management Innovation Exchange (www.managementexchange.com).
Innovar en gestión no es una nueva moda, aunque algunos lo querrán vender así – o innovas o no eres “moderno” -, innovar en gestión es el reto que nos plantea la complejidad.


















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1/06/2011 a les 9:11
Josep,
Gracias por tu artículo y por resaltar la idea del necesario cambio de foco del management en lo que se refiere a las personas.
Sin duda esta es la línea y la comparto.
Y desde ahí, me gustaría agregar otra idea. Estoy convencido de que el verdadero cambio de paradigma vendrá cuando se comprenda que las empresas no están sólo para generar rentabilidad empresarial, sino que estan para generar valor a todos los que con ella interaccionan con ella de manera equilibrada.
Como dijo Arie de Geus: Las personas necesitan respirar para vivir, pero no vivien para respirar… y las empresas necesitan generar rentabilidad para vivir pero no viven para generar rentabilidad únicamente.
Esto abre la necesidad de mirar y transformar los flujos de diálogos que tiene una empresa: con accionistas; con clientes; con colaboradores, con proveedores, con entidades (sindicatos), etc…
Un camino apasionante.
Saludos
Claudio