Un nou article al rotatiu L’econòmic en el que faig una síntesi dels articles publicats pel McKinsey Quarterly durant el mes de juny i que exposen quines seran les forces que mouran el futur dels propers 10 anys. Són sis articles titulats:
- Global forces: An introduction
- The great rebalancing
- The productivity imperative
- The global grid
- Pricing the planet
- The market state
En total, 39 pàgines que resumeixen el que podem trobar en altres informes més específics d’altres institucions. Si voleu saber més podeu anar a l’espai Recursos i en els grups Futur i Strategic Management trobareu links que us permetran aprofundir-hi, si ho desitgeu.
VERSIÓN EN ESPAÑOL DEL ARTÍCULO (by Google)
Tal como van las cosas, sólo se piensa en el futuro plateando una única cuestión: cuando saldremos de la crisis? Pero esta pregunta tiene el peligro de no hacernos responsables ni de un pedazo de la situación y creer que todo nos es ajeno, que estamos en una tormenta y hasta que no amanezca, navegamos como podemos. Pero quien así piense se puede estar equivocando porque el mundo sigue girando.
Durante el mes de junio McKinsey Quarterly ha publicado un trabajo introductorio de prospectiva que identifica las cinco fuerzas que cambiarán la estructura de la economía mundial en un futuro no muy lejano (próximos 10 años). La primera es la que llaman “el gran reequilibrio” refiriéndose al peso que adquirirán las economías emergentes (China e India, pero también América Latina, países de Europa del Este y del norte de África) las cuales serán las grandes contribuyen al crecimiento de la economía mundial no sólo por la aparición de una gran ola de nuevos consumidores – de una ampliación de la clase media (70 millones de personas al año) -, sino también por el salto que darán las empresas de estos países. De ser la fábrica del mundo, por sus costes más bajos, se convertirán en los grandes proveedores de capital, talento e innovación.
La segunda fuerza es la de “el imperativo de la productividad”, el mundo occidental para mantener su nivel tendrá que aprender a hacer más con menos trabajadores, trabajadores con conocimiento que irán asumiendo que el trabajo no es un lugar donde ir sino algo que haces. La dificultad, dice el McKinsey Quarterly, es si habrá suficientes trabajadores con estas características atendiendo a los resultados educativos. La web 3.0, que creará datos inteligentes con poca implicación humana, aumentará el poder de la información.
La tercera fuerza es la de “la red global”, una muestra de la que la hemos visto en la crisis financiera. Esta red no es sólo digital, tiene que ver con el movimiento de capitales, de bienes y servicios, de información y de personas, permitiendo modelos de negocio diferentes a los conocidos hasta ahora y aumentando la incertidumbre. Como dice el estudio: Imagínese el poder de cuatro mil millones de mentes conectadas, estás preparado para la innovación que está a punto de desencadenarse? Hace 15 años, menos del 3% de la población mundial tenía móvil y menos de un 1% estaba conectado a internet. Hoy, aquellos números son el 50% y el 25%, respectivamente.
La cuarta fuerza es “la de poner precio al planeta”, es decir, se perfila un conflicto entre la creciente demanda de recursos con suministros limitados y la necesidad de cambiar las actitudes sociales hacia la protección del medio ambiente. La próxima década verá una mayor atención a la productividad de los recursos, la aparición de importantes industrias de tecnología limpia iniciativas legislativas.
La quinta y última fuerza es la que llaman “the market state”, utilizando el juego de palabras para referirse a la complejidad de la relación entre los gobiernos y la globalización, y las empresas y los gobiernos. El escenario es de un incremento de las relaciones y complicidades entre ellos, y teniendo en cuenta que los países competirán por el crecimiento y la creación de puestos de trabajo, por las empresas puede representar una ventaja competitiva elegir bien los Estados socios. Por otra parte, las empresas, deberán acostumbrarse a trabajar con entornos regulados de manera divergente.
La síntesis de todo ello puede ser: en los próximos diez años, aparecen nuevos países actores en la economía mundial que se sitúan al nivel de los países de la OCDE (el gran reequilibrio), estos, para poder competir, tienen que aumentar su productividad (el imperativo de la productividad), y todo ello en el entorno de un mundo totalmente interconectado (la red global), con un conflicto entre explotación de los recursos naturales y la protección del medio ambiente (poner precio al planeta ), y donde se establecerá una relación nueva entre los gobiernos y las empresas en el marco de un mundo globalizado (the market state).
Un mundo diferente al del siglo XX. Y será en este mundo en el que las empresas tendrán que competir, desde las más grandes hasta la tienda de la esquina, porque en la tienda también le afecto. Si se quiere ser competitivo hay que tener método y la prospectiva forma parte del método.


















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21/07/2010 a les 17:29
Totalment d’acord amb el que dius. El principal paradigma de tot això és que el futur depén d’un mateix, però en aquests moments els “politics” diuen que la crisi es culpa d’algú (el mon financer, etc.) i crec que el missatge hauria de ser el “què pots fer tú per sortir de la crisi?”. Però es clar, davant les actituds paternalistes adoptades fins ara pels governs (PER, prejubilacions, manca de control de situacions de quasiestafa, etc.), com vols que la gent prengui aquesta actitud?
22/07/2010 a les 13:16
No dubtis mai que un petit grup de ciutadans pensants i compromesos puguin canviar el món. De fet, són els únics que ho han aconseguit.
Margaret Mead, antropòloga nord-americana (1901-1978)
Mai he pogut està tant d’acord amb un pensament. No trobeu?